jueves, 5 de abril de 2012

"Feo, el patito", de Andrés Sobico

En homenaje a Gustavo Roldán, va cuento de Sobico:

Con sus patitas ya sangrantes de tanto caminar, Patito Feo se sentía en el centro de la oscuridad de esa noche, buscó refugio bajo una planta de cardo, al borde de una laguna que olía como el interior de un surubí. Había huido durante horas: tan ancha y alta había sido la discriminación recibida de los que se decían sus hermanitos.
—Buenas noches… —escuchó sobresaltado; era una voz extraña, cascada y joven a la vez.
Patito no contestó, tratando de pasar desapercibido. ¿Debía responder o hacer como que no existía?
—Buenas noches… —repitió la voz a su lado—. Sé que estás ahí, aunque no te veo, porque se escucha tu continuo lloriqueo lamentoso.
Patito se quedó patitieso. ¿Debía insistir en su mudez? Si él hablaba, ¿el dueño de esa voz podría saber dónde estaba y así comérselo de un solo bocado? ¿O hacerle algo peor aún?
La noche era negra como la pupila del ojo de un águila, y tan amenazadora como eso la sentía Patito, que nunca se había acostumbrado a tener miedo a pesar de la vida que había llevado.
—Se que sos un patito porque sollozás cuaqueantemente; yo me llamo Roldín y soy un sapito. ¿Vos cómo te llamás?
Al darse cuenta de que, a pesar de su voz grave, el que estaba ahí a su lado era un sapo chiquito como él, se animó a hablar:
—Feo —dijo.
—Pero yo te pregunté tu nombre: yo me llamo Roldín; vos, ¿como te llamás?
—Yo me llamo Feo.
—¡Pero eso no es un nombre! —insistió Roldín.
—No sé si será un nombre o no, pero a mí me llaman así desde que nací.
—Mirá… —dijo el sapito, aunque aún no se veía nada— … en cuanto amanezca y podamos vernos las caras, yo te voy a poner un nombre adecuado. Yo te pondría Roldín, que es un lindo nombre, pero ese ya lo tengo yo y es justo para mi cara. Sé que los batracios somos bastante exóticos, nunca nos despeinamos ni desplumamos, y tenemos ojos muy interesantes… porque eso me dice siempre mi mamá, además de inculcarme que nadie es feo si tiene un alma buena.
Así que se pusieron hombro con ala y esperaron a que amanezca, mientras dormitaban un poco.
El primer rayo de sol despertó y deslumbró a Roldín. Con curiosidad enseguida miró a su lado y, al ver la cara de Patito, que seguía durmiendo agotado por la caminata, lo primero que pensó fue que, visto así, dormido y un poquito babeado, el nombre de “Feo” le cabía a la perfección.
Así que deseó que tuviera un alma muuuy buena.
Decidió no mencionar lo del nombre, hasta que tuviera algo lindo que decir.
Luego lo despertó con suavidad tocándole la cabeza; Patito, sobresaltado, abrió sus ojos y protegió su cabeza con las alitas:
—¡No me peguen, soy Feo!
El sapito lo tranquilizó:
—¡Soy yo, Roldín! ¡Choque esos cinco! —mientras le tomaba la punta de una ala y se la sacudía amistosamente.
Después el sapito se desperezó y, diciendo “¡Al agua pato!”, de un salto se pegó un chapuzón en la pacífica laguna, que ese amanecer brillaba como el lomo de una piraña sujeta a una vaca que rumiaba.
Cuando Roldín salió del agua vivificado y lustroso, Feo seguía allí, temblando un poquito.
—¿Temblás de frío o de miedo?
En vez de contestarle, Patito agitó su pecho y le dijo:
—Yo soy capaz de temblar por catorce razones diferentes, y eso sin contar la posibilidad de combinarlas entre ellas.
El sapito se quedó mirándolo, hizo un silencio reflexivo y luego dijo:
—¡En eso se ve que sos bueno!
Roldi y Patito crecieron juntos y lo pasaban muy bien; vivieron mil y una peripecias, aunque de la cuatrocientos veinte y de la novecientos noventa y ocho mejor no hablar. Feo fue perdiendo esa capacidad de temblar por tantas causas diferentes, y a cambio se fue haciendo cada día más cisne.
Hasta que, un día, se despertó y ya era un cisne hecho y derecho, si es que esos patos sinuosos, agrandados, pretenciosos y engrupidos tienen algo de derecho.
Ya de grande, el ex-patito feo nunca olvidó a su amigo Roldín, y jamás discriminó a ningún batracio, a pesar que le parecían tan, pero tan feos.

martes, 3 de abril de 2012

"Bendición de dragón" / "Maldición de Dragón", de Gustavo Roldán

Gustavo Roldán (1935-2012)

"Bendición de Dragón"


Que las lluvias que te mojen sean suaves y cálidas.
Que el viento llegue lleno del perfume de las flores.
Que los ríos te sean propicios y corran para el lado que quieras navegar.
Que las nubes cubran el sol cuando estés solo en el desierto.
Que los desiertos se llenen de árboles cuando los quieras atravesar. O que encuentres esas plantas mágicas que guardan en su raíz el agua que hace falta.
Que el frío y la nieve lleguen cuando estés en una cueva tibia.
Que nunca te falte el fuego.
Que nunca te falte el agua.
Que nunca te falte el amor.
Tal vez el fuego se pueda prender.
Tal vez el agua pueda caer del cielo.
Si te falta el amor, no hay agua ni fuego que alcancen para seguir viviendo.

"Maldición de Dragón"
Que tengas comida hasta estar harto todos los días de tu vida. Y que vivas muchos años. Que nunca te falten ni el agua ni la luz. Que los senderos sean suaves cuando los camines. Que las espinas se aparten de tu lado. Que tus enemigos te dejen pasar sin atacarte. Que ningún dolor te hiera en el costado. Que nadie te lastime a traición. Que nadie te ofenda ni siquiera con un gesto. Que tengas todo lo que se pueda desear, por largos, larguísimos años.
Pero que te falte el amor.

[En Dragón, Buenos Aires: Sudamericana, 1997.]

domingo, 25 de marzo de 2012

"Como la cigarra", by Mercedes Sosa

La voz de Mercedes es demasiado. De hecho, busqué la versión original de María Elena Walsh, pero me gusta menos, porque tiene una arreglito medio chongo de fondo. Aunque la voz de Marielena es voz fundante, es vida, en mi historia.

sábado, 24 de marzo de 2012

Hijxs Nietxs Hermanxs

36 años del golpe del 76, dictadura cívico-militar, que se morfó 30.000 desaparecidos y 500 niños y niñas desaparecidos vivos, robados, apropiados, apareciendo.

Escritas para ellos, estas canciones:

"Sólo vos", de Liliana Felipe:


"Victoria Clara", de la Bersuit:


"Yo soy Juan", de León Gieco

"Angelitos", de José Carbajal, el Sabalero

Vea esta entrada también.

"MRDRCHAIN", by Ondrej Svadlena

Otra genialidad hecha corto,  no disponible online, así que va solo el teaser. El resto se lo imaginan o lo miran por I-Sat cuando lo vuelvan a pasar.



miércoles, 21 de marzo de 2012

"La historia del niño que hizo una mueca", de Cristian Palacios

Hoy es el Día Internacional de la Poesía. Entonces vamos con una que no sepamos todos, un poema de Cristian, escritorazo.


Historia del niño que hizo una mueca
Un gesto feo, una cara rara
El viento sopló cuando no debía
Y así ¿ya ves? le quedó la cara...

Historia triste si es que las hubo:
Quedó tan feo como una rata
Su madre al verlo murió del susto
Su padre al verlo estiró la pata...

Tropezó un bombero con la pata
Que el padre había estirado en la escalera
Cayó rodando: se rompió tres brazos
Pasó un tractor y lo aplastó en la acera.

Gritaron sus hermanas y del grito
Murió una tía que estaba mala
Murió una monja que andaba cerca
Y estallaron los vidrios de la sala.

El niño, triste, se hizo una bolsa
De cuero negro y con eso andaba
Doblado y torpe, mudo y callado
Nadie podría echárselo en cara.

Durmió en una jaula del zoológico
Por un tiempo y la vida fue sencilla
Mas no duró: los pobres animales
Por las noches tenían pesadillas.

Buscó trabajo en un viejo circo
Y en un teatro, pero fue un fracaso
Al verlo el público moría de miedo
Y en lágrimas rompían los payasos.

Al final lo sacaron a patadas
De la ciudad gritándole improperios
Tan larga era la lista de los muertos
Que ya no daba abasto el cementerio.

Un día al borde de un precipicio
Gritóle al viento que estaba harto
¡Quería de nuevo su antigua cara!
Y el viento ¡vaya! Le oyó en el acto.

Sopló una corriente misteriosa
Y en un segundo le cambió el semblante
Aunque el niño ya no era más un niño
Aún tenía la vida por delante.
Se casó, compró un perro y una vaca
Estudió para campeón de karate
Ganó un premio al mejor ascensorista
Dió dos vueltas al mundo con su yate.
En un abrir y cerrar de orejas
El tiempo vino y se fue en un segundo
La vida ya no le depara sustos
Su rostro es el más normal del mundo.
Aunque a veces de noche cuando llueve
Siente en la panza una cosa rara
El niño que ahora ya no es niño
¿Quién lo diría? ¡Extraña su otra cara!

domingo, 11 de marzo de 2012

Tam-tam-tam, versiones

Me gustan los tambores.

"The Obvious Child", del discazo de Paul Simon "The Rhythm of the Saints", con Olodum:


La aspereza de la lengua alemana para cantar así es perfecta. El pibito este tiene mucha onda.
"Haus am See", by Peter Fox:


La Orquestra Voadora haciendo "Expensive Shit", de Fela Kuti:


Enrique Iglesias ft. Wisin & Yandel con la Vegas Vanguard Entertainment Drumline, hacen "No me digas que no" y "I Like It, en los Latin Grammys 2010:


Me falta una buena batería de murga, pero no se me ocurre cuál.

jueves, 9 de febrero de 2012

"Seguir viviendo sin tu amor", by L. A. Spinetta

Noy soy tu fan ni mucho menos. 
Pienso en vos y me acuerdo del personaje de Capusotto. 
And yet.
Ayer, a punto de salir de casa para zazen (hoy Alberto te escribe también), escuché en la radio que hablaban de vos y solo podían hacerlo por un motivo. Te busqué en Wikipedia, pero ahí decía que todavía estabas vivo: era muy reciente la noticia. En la radio, lloraban (momento "verdad"), así que guglié mejor y saltó. ¡Zas! Otro que se va antes de tiempo por esta reventada enfermedad. Mientras me lavaba los dientes de raje, miré el dibujito de mi papá que tengo en el pasillito hacia el baño. Me entristecí rápido, pensando en todos los que iban a llorarte.
Sos grosso, no doubt. Para todos los que te lloran y agradecida por este tema hermoso, vaya mi sencillo homenaje, Luis Alberto: